02 octubre, 2015

LA PENÍNSULA EN LA ERA CUATERNARIA

Durante  la Era Cuaternaria (desde hace 1,7 mill. de años) no hubo más orogenias. Los relieves alpinos surgidos en el terciario sufrieron una fuerte erosión. Los materiales erosionados se fueron depositando en las zonas más bajas, así se fueron rellenando, por ejemplo, las depresiones existentes entre los bordes de la Meseta y las cordilleras exteriores a ella.

Por otra parte, la Península va a seguir inclinándose hacia el oeste así que la costa mediterránea se eleva cada vez más (lo que motiva la formación de albuferas como la de Valencia o el Mar Menor de Murcia) mientras que la costa gallega se hunde formando rías.

Un fenómeno típico de esta Era es el glaciarismo. En lo que hoy es Europa hubo cuatro glaciaciones  separadas por períodos interglaciares más cálidos (a estas cuatro glaciaciones se las conoce con los nombres de Günz, Mindel, Riss y Würm). 



la Península únicamente le afectaron las dos últimas. Durante la última glaciación, en los Pirineos, los glaciares bajaron 1200 m. más que en la actualidad.


Área ocupada por los glaciares en el último período glaciar

Hoy quedan huellas de estos glaciares: valles en forma de U, morrenas, lagos....


Ver dos entradas de este Blog dedicadas a los glaciares:


Durante el Cuaternario se formaron abundantes terrazas fluviales. Las terrazas fluviales son plataformas planas situadas en los márgenes de un río, tienen diversos niveles. Su origen está en las variaciones climáticas durante el Cuaternario. En las épocas glaciares el agua se congela en las cimas, el río baja poco caudal, tiene poca fuerza erosiva y deposita sus materiales. En los períodos interglaciares, se funde el hielo, el río ve aumentar su caudal y su fuerza erosiva y ahonda su cauce.