07 diciembre, 2015

ELEMENTOS DEL CLIMA (III): LA HUMEDAD DEL AIRE



Llamamos  humedad del aire a la cantidad de vapor de agua que contiene.  Se mide con el higrómetro (los hay de muy diversos tipos). Distinguimos:
  • Humedad absoluta. Es la cantidad de vapor de agua total por unidad de volumen de aire, se expresa en gr./m3
  • Humedad relativa. Es el % de humedad que contiene el aire sobre el  total que puede contener a la misma temperatura y presión. Lógicamente, se expresa en tantos por ciento. Varía siempre que se modifique la cantidad de vapor de agua o cambien la temperatura. El aire caliente puede contener mayor cantidad de agua que el aire frío, así que cuando el aire se enfría aumenta el porcentaje de humedad relativa y tiene a saturarse. 




En la gráfica se ve cómo a medida que aumenta la temperatura, el aire puede contener mayor vapor de agua.

De igual manera, cuando la presión desciende, el aire se distiende y el vapor de agua se dispersa en un mayor volumen de aire con lo que la humedad relativa desciende.

Cuando el aire no puede contener más vapor de agua se satura y el vapor de agua comienza a convertirse en agua líquida, la temperatura a la que esto sucede se denomina “punto de rocío”. Cuando la humedad relativa alcanza su punto de rocío su valor es 100%, es decir, esa masa de aire no puede contener más vapor de agua.


http://www.ign.es/espmap/mapas_clima_bach/Mapa_clima_07.htm



Como se ve en el mapa anterior, la humedad relativa es mayor en las costas (especialmente en la costa Cantábrica) que en el interior y disminuye de norte a sur (con excepciones); también es alta en los archipiélagos.

La niebla se produce cuando la suspensión de gotas de agua en la capa inferior de la atmósfera es tal que limita la visión a menos de un  Km. Se produce porque el aire se enfría y se condensa. Cuando la visibilidad se sitúa entre 1 y 2 Km. hablamos de neblina. La niebla se describe a menudo como una nube en contacto con el suelo y es que la estructura y aspecto de la niebla y las nubes son los mismos.

Las nieblas, por su formación, pueden ser:

  • De irradiación. Se forma por descenso de la temperatura del aire en su contacto con un suelo frío por radiación. El fuerte descenso de la temperatura del suelo origina primero rocío o escarcha y, a continuación, estratos de niebla. Se forman fundamentalmente en noches claras, con tiempo estable e inversión térmica en superficie. Normalmente, al calentarse la superficie del suelo durante el día, la niebla se evapora y desaparece; pero, si el enfriamiento del suelo es intenso y persistente, puede durar varios días.
Edit. ANAYA

  • De advección. Se producen por el enfriamiento de las capas superficiales del aire cuando se desplaza horizontalmente. Su origen puede ser doble: por la llegada de una masa de aire cálido y húmedo sobre en suelo frío (propio de zonas costeras o en el mar) o, al revés, por la llegada de masas de aire frío sobre una superficie húmeda y más cálida (también se suelen llamar nieblas de evaporación y se suelen producir sobre lagos, embalses o ríos de aguas cálidas; también sobre corrientes marinas cálidas)

Edit. ANAYA