09 junio, 2008

Smog en la ciudad de los ángeles.


El término "smog", un anglicismo resultado de las palabras smoke (humo) y fog (niebla), comenzó a utilizarse a principios del siglo XX en Inglaterra para denominar a una espesa niebla cargada de sustancias tóxicas como hollín y azufre, consecuencia de la contaminación atmosférica provocada por la combustión del carbón.
En la actualidad, los países desarrollados han desarrollado sistemas de control y de depuración de los combustibles que generan esta neblina tóxica, conocida como smog gris o industrial, por lo que su incidencia es menor. Sin embargo, en países en vías de industrialización como China o algunos países de Europa del Este, donde el carbón es una importante fuente de energía, todavía es un grave problema en algunas ciudades.
Por su parte, el denominado "smog fotoquímico" es un fenómeno común hoy día en prácticamente todas las ciudades del mundo. Lo´óxidos de nitrógeno y compuestos orgánicos volátiles (COVs) reaccionan en presencia de la luz solar produciendo una mezcla nociva de aerosoles y gases (...) Este tipo de smog se describió por primera vez en Los Ángeles en los años 40, y se agrava especialmente en grandes ciudades con mucho tráfico, soleadas, y con poco movimiento de aire.

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El smog causa numerosos problemas en el medio ambiente: Se han observado daños sobre masas forestales y agrícolas, así como en diversas especies animales, causando pérdidas económicas. Asimismo, la salud de los ciudadanos también se ve resentida: Provoca el empeoramiento de los problemas respiratorios y de corazón y el aumento de los casos de bronquitis, asma, enfisema pulmonar o cáncer bronco-pulmonar, afectando especialmente a niños y ancianos. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la contaminación urbana causa la muerte de unas 80.000 personas al año.
Fuente: REVISTA CONSUMER (Septiembre 2006)