05 julio, 2018

RESEÑA DE "TODOS LOS CAMINOS LLEVAN A LOS POLOS" DE ANA ALEMANY


ALEMANY, A.: “Todos los caminos llevan a los polos. 20 historias de mujeres en las regiones frías”. Ediciones Casiopea. Madrid, 2018.

Todos los caminos llevan a los polos” es el relato de sorprendentes historias biográficas de una serie de mujeres que tienen en común su pasión por las regiones heladas del Planeta, el Ártico y la Antártida, es decir, el entorno de ambos Polos y los Polos mismos. Unas zonas alejadas de la presión del ser humano, pero que sienten los efectos de sus acciones en otras partes del Planeta. Son historias de mujeres que buscaron realizar su sueño de adentrarse en estas regiones y llegar a unos lugares que parecían reservados a los hombres o que dedicaron un tiempo de su vida a investigar en estas heladas latitudes cuestiones medioambientales que afectan a toda la Tierra. Mujeres que, dejando su mundo y sus seres queridos, no dudaron en enfrentarse a múltiples incomodidades, al frío extremo y sus peligros (congelaciones), al cansancio, a la soledad y el silencio, a situaciones peligrosas, etc., demostrando una forma física envidiable para vivir situaciones límite y una gran fortaleza para controlar sus capacidades mentales y emocionales.  Son todas las que están en el libro, pero, evidentemente, no están todas las que son, Ana Alemany ha tenido que hacer una selección.

Un libro ameno, cuidadosamente editado, con unas impresionantes fotografías, que nos traslada a unos espectaculares paisajes habitados por una rica y singular fauna. Además de entretener, ojalá sirva para concienciarnos de la necesidad de luchar para frenar comportamientos que ponen en riesgo el fututo de los Polos, como escribe Pilar Marcos en el prólogo “El camino a los polos comienza en todas las naciones que podemos y debemos hacer algo para frenar estos cambios y que sigan siendo el frigorífico que regula el clima mundial”.

En el primer capítulo, “Abriendo camino”, el lector se encuentra con la historia de dos intrépidas mujeres, apasionadas por el Ártico, que nos dejaron testimonio gráfico y escrito de sus aventuras y vivencias. La primera Josephine Peary, esposa de Robert Peary que presumiblemente fue el primero en llegar al Polo Norte en 1909 (algo controvertido tanto en cuanto a si realmente llegó como a los métodos empleados). Josephine fue la primera mujer que participó en una expedición ártica (Groenlandia, 1891), después retornó al Ártico en varias ocasiones, en una de ellas partió en avanzado estado de gestación y dio a luz en un campamento situado a 77º 44´ N, la primera niña no esquimal nacida en Groenlandia. La otra Louise Arner Boyd, una rica heredera que participó en varias expediciones científicas en las costas de Groenlandia (estudio de glaciares, fiordos, especies botánicas…) y también en la búsqueda de del explorador noruego Amundsen en 1928. Tomó muchas fotografías y filmó muchos metros de película, hoy documentos excepcionales. Sus conocimientos sobre Groenlandia fueron muy valorados durante la II Guerra Mundial. En 1955 cruzó en avión privado el Polo Norte, fue la primera mujer en hacerlo.

Al servicio de los demás” es el título del segundo capítulo en el que se narran la historia de unas mujeres que participaron en labores científicas en la Antártida. María Campos que fue oficial del BIO Sarmiento de Gamboa llegando  a ser su capitana en 2016. Dirigió una navegación difícil, entre icebergs y rocas, para dar apoyo a las bases españolas en la Antártida. Laura Vidal participó en expediciones en la Antártida a bordo del buque Hespérides. Jerri Nielsen cuyas ajetreada vida en la Antártida inspiró una película y un capítulo de la serie House. Esta doctora, que solicitó un puesto como responsable de la salud del personal de la Base Americana en la Antártida, se autodiagnosticó un cáncer de mama estando en la base. Ante la imposible evacuación inmediata tuvo, con ayuda de sus compañeros, que administrarse quimioterapia “al estilo polar”. Uxua López y Ana Payo, dos jóvenes científicas investigadoras elegidas para participar en el Homeward Bound Project que pretende crear en diez años una red de 1.000 mujeres para que tomen liderazgo y tengan capacidad de decisión en la lucha contra el cambio climático.

La llamada de la aventura”, capítulo tres, presenta la historia de tres mujeres que no se asustaronn ante los retos arriesgados y difíciles. Dominick Arduin que sentía una pasión obsesiva por conquistar el Polo. En su segundo intento por conquistar el Polo Norte geográfico acabó perdida en algún punto del Ártico. Chus Lago, alpinista y exploradora que, en diciembre de 2009, fue la primera mujer de  nacionalidad española en llegar al Polo Sur en solitario tirando de un pesado pulka en un contexto de frío extremo. Eloisia Wild e Irene Lobo que participaron en la Ice Run, una  difícil carrera de 2000 Kms. por Siberia en una moto rusa con sidecar. Lo hicieron sin GPS, mapas, puntos de reagrupamiento establecidos, reabastecimientos, sin 4x4 de apoyo… (hoy las condiciones son bastante menos duras).

En el siguiente capítulo, “Vocación científica” Ana Alemany recoge las historias de una serie de mujeres que han realizado una enorme labor científica en las regiones polares, mayoritariamente en la Antártida. Pepita Castelví a la que probablemente debamos que España tenga una base en la Antártida (Juan Carlos I), condición para su ingreso en el Tratado Ártico Antártico. Al ser nombrada directora de esta Base se convirtió en la primera mujer  directora de una base en la Antártida. Cuatro biólogas españolas (Ana Ramos, Carmen Piñeiro, María Giráldez y Milagros Millán) participantes en la Campaña “Antártida-8611” para estudiar los fenómenos físico-químicos, la biología y la tectónica de la zona (también tenía objetivos económicos relacionados con la actividad pesquera). Henar Roldán estudiosa de los pingüinos. Cayetana Recio varios años investigando en la base Gabriel de Castilla en la isla Decepción. Vanessa Jiménez y Belén Rosado cuya labor, por separado, ha sido escuchar y observar la actividad del volcán de la Isla Decepción y computar los datos obtenidos. Mar Fernández estudiosa del papel de las algas del Ártico en la fijación de carbono. La bióloga Josabel Belliure que, en la base Gabriel de Castilla de la Isla Decepción, estudia el pingüino barbijo, animal del que se confiesa enamorada.

El último capítulo, “Una vida diferente”, se ocupa de mujeres como Macarena Villareal y Sara Ulloa que pasaron dos años con sus familias en Villa las Estrellas, un poblado chileno, único asentamiento civil en la Antártida. Bárbara Hillary que, tras una vida dedicada a ayudar al prójimo, sintió la llamada de los Polos, pisó el Polo Norte en abril de 2007 con 76 años (a pesar de tener reducida su capacidad pulmonar a causa de un cáncer que había padecido) y en enero de 2011 hizo lo mismo en el Polo Sur (la primera afroamericana en hacerlo). María del Carmen Domínguez que ha dedicado muchos días de su vida al estudio del comportamiento de los glaciares y del efecto del calentamiento global en los mismos. Hha colaborado en la creación de GLACKMA (Glaciares, Criokarst y Medio Ambiente) para estudiar los efectos del calentamiento global en los glaciares con estaciones en la Patagonia, la Antártida, el Ártico, Islandia y al norte de los Urales.

Ficha e índice del libro en la Web de la Editorial:

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